Novedades 13-Dic-2005, tomado de www.reforma.com.mx Cortan banquetas para beneficiar autos Los pasos peatonales de hasta ocho metros de ancho en la zona de hospitales de Tlalpan fueron recortados para un estacionamiento Iván Sosa Ciudad de México (14 diciembre 2005).- En la Ciudad de la Salud creada en la zona de hospitales de Tlalpan para facilitar el desplazamiento de los enfermos, las sillas de ruedas no podrán circular. Las amplias banquetas originales fueron recortadas para destinarlas al estacionamiento "momentáneo" de los automóviles y sólo un tramo pequeño fue dedicado a los caminantes. De los ocho metros de ancho antes disponibles en la banqueta, subsiste un espacio peatonal de 1.5 metros. En ese espacio, deberán circular las sillas de ruedas con otros obstáculos: anuncios de los establecimientos comerciales, jardineras, postes, parabuses y teléfonos públicos. "Pero la obstrucción más grande para las sillas de ruedas son las rampas de las cocheras, rampas que construyeron sobre las banquetas de por sí pequeñas", apuntó Avelina Ruiz, de Presencia Ciudadana. Durante un recorrido con funcionarios de la delegación Tlalpan, integrantes de la organización civil, así como de la consultora especializada en espacios públicos, Balam, y de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Iberoamericana, mostraron las inconsistencias del "reino de los automóviles". "Es evidente que le quitan espacio a los peatones, para dárselo a los vehículos, sin reparar en las complicaciones generadas para los caminantes, muchos de ellos enfermos en sillas de ruedas", apuntó Andrea Gutiérrez, de la Iberoamericana. El jefe de la unidad departamental de Ordenamiento Urbano de la delegación, Víctor Romero, reconoció que hay aspectos por mejorar en la realización de las obras. El proyecto Ciudad de la Salud se realiza por una petición de la Secretaría de Salud federal a las autoridades locales, en la zona de hospitales de calzada de Tlalpan, entre Periférico y San Fernando. "El proyecto integral incluye la construcción, en el mediano plazo, de un estacionamiento de 2 mil cajones para los empleados y visitantes de los hospitales", subrayó Romero. El funcionario invitó a los integrantes de las organizaciones que también llevan un plan de seguimiento ante autoridades para mejorar las condiciones peatonales en el corredor Insurgentes, por donde transita el servicio público del Metrobús, con el fin de presentarles el plan completo de remodelación. "Si su plan fuera integral y, según ellos, incluye el ordenamiento del comercio informal, no tendrían porque haber tomado hasta seis metros de las banquetas para instalar jardineras que impidan la instalación de los ambulantes", puntualizó Avelina Ruiz. Clorina Romo, de la Facultad de Arquitectura, añadió que para garantizar el uso deseado de las bahías vehiculares, tendrá que adoptarse un programa permanente de vigilancia con multitud de agentes de tránsito y grúas. Pérdidas constantes En los proyectos de ampliación a vialidades y estacionamientos en la delegación Tlalpan, los peatones han perdido espacios públicos equivalentes a 15 mil metros cuadrados, apuntó el director de la consultora Balam, Antonio Suárez. "La ampliación de la carretera Picacho-Ajusco aumenta los carriles vehiculares y desaparece tramos de banqueta", expuso el especialista en desarrollo de espacios públicos. En la calzada de Tlalpan, en la zona de hospitales, entre Periférico y San Fernando, las aceras fueron transformadas en estacionamientos o paso vehicular. "Bien se hubieran convertido en parques lineales, puntos de encuentro social, proyectos de movilidad no motorizada, en vez de calles grises", anotó el promotor de la ciclopista rural en el parque nacional del Ajusco. Las obras viales realizadas en Tlalpan, como en el cruce de San Fernando e Insurgentes, han sido sometidas a consulta pública, añadió en una carta enviada a las autoridades delegacionales de Tlalpan. Consultas en las que los ciudadanos difícilmente pueden solicitar proyectos alternativos que desconocen y de los cuales, en la ciudad se carecen de referencias. "Sin embargo es obligación del jefe delegacional, de los funcionarios generar interés colectivo en torno de ciudades sostenibles y amigables para los ciudadanos", subrayó Suárez. "Cualquier medida que fomenta vialidades para vehículos particulares va directamente en detrimento de la mayoría, de los peatones, los niños, la gente de tercera edad, ciclistas y de aquellos con movilidad reducida, usuarios de sillas de ruedas o señoras con carreolas", indicó. Como vecino de la delegación y sin intención de lucro, como especialista, señaló que ha intentando plantear proyectos de recuperación de espacios públicos, sin atención alguna de parte de los funcionarios. Los beneficiarios de las obras tampoco son los automovilistas, porque todos, en algún momento, concluyó, son peatones. |